La Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) anunció la suspensión a Cristiano Ronaldo, tras abandonar la concentración de la selección nacional en medio de la Nations League.
Ronaldo, de 41 años, dejó el plantel luso antes del partido de la UEFA Nations League que Portugal debía jugar contra Dinamarca, tras una disputa con el entrenador, Jorge Jesus. CR7 acusó a Jesus de incumplir sus promesas respecto a su tiempo de juego, después de haber permanecido en el banquillo frente a Noruega.
Este lunes se conoció la medida tomada por la dirigencia: sancionó con 30 días y una multa de 255 euros por abandonar la concentración de su seleccionado, debido a desacuerdos con el DT, explicó el Consejo de Disciplina de la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF).
De este modo, Cristiano recibió la sanción mínima prevista en el reglamento de la FPF que, por el abandono de la actividad con las selecciones, contempla una pena de entre uno y seis meses, aunque la máxima en este caso se reduciría a tres, ya que el delantero admitió su culpa.
Además, el exjugador de Real Madrid, que actualmente milita en el Al Nassr saudí, quedó automáticamente suspendido el 30 de septiembre, fecha en la que abandonó la concentración, por lo que ya cumplió 19 días y solo le quedan 11 por delante.
Así, Cristiano Ronaldo estará disponible para los próximos compromisos de la selección portuguesa, frente a Dinamarca y Gales en la Nations League, los días 14 y 17 de noviembre, algo para lo que tanto el capitán como el seleccionador de Portugal han dejado la puerta abierta.
Según se desprende del comunicado del Comité Disciplinario de la FPF, el capitán de la selección portuguesa «no comunicó ni justificó previamente, ante el responsable de la FPF o de la selección, su intención de abandonar» la concentración el pasado día 30 de septiembre.
Posteriormente, CR7 le dijo al presidente de la Federación, Pedro Proença, que no se encontraba «en condiciones anímicas para seguir integrado».
Cristiano, de 41 años, abandonó la selección por desavenencias con Jorge Jesus, tras no haber sido alineado en el partido contra Noruega en Oslo el 27 de ese mismo mes. Según Cristiano, el motivo de su enfado fue que Jesus le hizo calentar durante media hora y luego no le sacó al campo.

