Real Madrid le dio vuelta en un partidazo, al vencer 3-2 con AEK en el AEK Arena, por la cuarta fecha de la fase liga de la UEFA Champions League 2026-2027.
El inicio del encuentro sorprendió a varios. Que el conjunto griego intente hacer valer la localía era algo que se esperaba, pero tomó tantos riesgos que hasta el Merengue parecía estar sin hacer pie.
Con un ida y vuelta frenético, la llegada del gol era cuestión de tiempo. Y llegó a los 11′ gracias a una jugada individual hermosa por parte de Aboubakary Koita, el extremo senegalés que representa a Mauritania. AEK se puso en ventaja y fue un premio a la valentía de jugarle de igual a igual a Real Madrid.
La reacción tardó en aparecer del lado blanco. Pero llegó a los 32′ y de una manera fantástica. Un descuido de la defensa dejó solo a Cucurella para lanzar un centro bajo desde la izquierda. El balón fue fuerte y directo hacia Bellingham, que metió un tacazo soñado y la pelota entró pegada al palo más lejano de Brignoli.
Real Madrid despertó con el empate y el partido cambió. Al local no le quedó otra opción que juntar a sus líneas para intentar llegar igualado al descanso. Resignó atacar, pese a que hizo daño con esa actitud en los primeros minutos.
El sabor fue agridulce para ambos. Por un lado, AEK perdió la ventaja, pero jugó 20 minutos en los que logró imponer su idea de juego. Del otro, un equipo que reaccionó a tiempo y que estuvo cerca de irse 2-1 al entretiempo, pero que se supo dominado y que tuvo que optar por las faltas (10) para frenar el envión de su rival.
El complemento, hasta los 30′, se mantuvo en la misma línea. Un equipo local aguantando como podía los intentos de un Merengue decidido a llevarse los tres puntos.
Pero al igual que en el primer tiempo, el local se anticipó para golpear antes. Gracias a un jugada de Koita, el autor del 1-0, Pillios pudo empujarla y meter el segundo.
La alegría duró solo tres minutos para AEK, que sufrió el 2-2 de Kylian Mbappé tras asistencia de Dumfries. El resultado se parecía más a algo justo. 16 en 15 encuentros para el francés en la temporada.
Pero contra Real Madrid no se puede festejar hasta que el árbitro pite el final. Valverde, que había ingresado para jugar los últimos minutos, sacó un zapatazo soñado en el minuto 92 y le dio la victoria a Real Madrid.


