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George Russell ganó el Gran Premio de Australia, el primero de la temporada de la F1

George Russell ganó este domingo 8 de marzo, el Gran Premio de Australia, la carrera inaugural de la temporada de Fórmula 1, en un doblete del equipo Mercedes, que colocó en segundo lugar al italiano Kimi Antonelli.

Mercedes aparecía como el gran candidato especialmente porque cuando nació la era híbrida, en 2014, lograron un océano de ventaja para ganar siete títulos en fila (seis con Lewis Hamilton y uno con Nico Rosberg). La unidad de potencia de las Flechas de Plata, se intuía, sería la mejor para 2026. Y lo es. Sin embargo, y a pesar de que son ocho los coches empujados por los motores alemanes, ninguno quedó cerca del quipo integral. El motivo está claro: los ingenieros de las Flechas que construyen el auto y la unidad de potencia al unísono. En cambio, los clientes (McLaren, Alpine y Williams) deben esperar la llegada del motor y a partir de ahí trabajar. La unidad de potencia es exactamente igual para los ocho coches, por así lo indica la reglamentación, pero, como dijo Colapinto, “cuando no tenés a la gente que hace el motor en tu equipo es complicado tener la información que querés”.

Mercedes aplastó y amenaza con comenzar una era de dominio que puede volver a ser aquel abrumador de los años dorados de Hamilton. El resto quedó lejos. Ferrari, también como se preveía, fue el segundo equipo. El SF-26 mostró todo el poderío de su unidad de potencia en la largada, con un turbo más pequeño que se carga más rápidamente, y Charles Lerclerc saltó a la punta desde el cuarto lugar y Hamilton se metió tercero, todo en el pique. Las primeras vueltas dieron espectáculo, con Russell y Leclerc luchando por la punta y pasándose varias veces. La mala largada de Antonelli lo retrasó y parecía que sería una competencia pareja entre Ferrari y Mercedes. Pero los de Maranello volvieron a fallar en un rubro en el que suelen equivocarse: la estrategia. El Red Bull de Isack Hadjar se quedó tirado a un costado en la décima vuelta y todos aprovecharon para ir a boxes a cambiar neumáticos. Bueno, todos no, Ferrari dejó sus dos autos en pista. El error fue porque al menos uno de los dos autos rojos debería haber parado para tener dos estrategias diferentes y asegurarse la pelea por el éxito. Hasta Hamilton reclamó por la radio que ninguno parara. Tal vez si Ferrari decidía dividir las estrategias con sus dos coches, el resultado era el mismo. Nadie lo sabrá. Leclerc completó el podio a 15s519 de Russell y Hamilton quedó cuarto, a 16s144.

A partir de ahí, una vida entera. Tal cual como se presagiaba en la pretemporada, los cuatro grandes estaban con Mercedes adelante, Ferrari atrás y McLaren y Red Bull peleando por el tercer y cuarto escalón. Y así llegaron, con Lando Norris quinto, 2s876 por delante del sexto, Max Verstappen.

Los de Woking y los de Milton Keynes llegaron al final con un solo auto, pero en circunstancias diferentes. Oscar Piastri, el compañero del campeón, no pudo ni largar después de destruir su McLaren en los giros de boxes abiertos antes de armar la grilla. Isack Hadjar era protagonista de la carrera y apuntaba a luchar por el podio, cuando una falla en la unidad de potencia lo dejó tirado. Norris cerró un opaco estreno del número 1 pintado en su auto y Verstappen fue uno de los grandes protagonistas, después de partir 20º y avanzar al sexto.

Pasó la primera carrera de la nueva normativa. Largaron 20 autos en lugar de 22 (al accidente de Piastri se sumó un problema en el Audi de Nico Hülkenberg, quien fue sacado de la grilla). Valtteri Bottas paró con su Cadillac y los Aston Martin quedaron en otro planeta y cuidando los escasos elementos con los que cuenta. En cinco días comenzará la segunda fecha en China y por el escaso tiempo que hay es difícil que cambie el panorama. Mercedes seguirá con su dominio, Ferrari estará a la expectativa, otros tratarán de acercarse y algunos intentarán salir de boxes.