Max Verstappen conquistó este domingo 4 de octubre el GP de Bahréin en Malasia y consiguió su primera victoria de la temporada 2026. En una carrera marcada por la lluvia, las decisiones estratégicas y los Safety Cars, el piloto de Red Bull superó a Kimi Antonelli y Lewis Hamilton, quienes completaron el podio.
Algo vio Max Verstappen en el trabajo de Red Bull 2026, más allá de los millones que le ofrecieron para jurar la fidelidad que juró en el parón del verano boreal. El neerlandés tenía la chance de ejecutar la cláusula de rescisión al llegar a las vacaciones si se encontraba detrás de los dos primeros lugares del campeonato. Hasta ese momento, marcado en el GP de Hungría, el RB22 estaba en otro planeta con respecto a Mercedes, Ferrari y hasta McLaren, que había pegado un salto de calidad. Sin embargo, el tetracampeón se quedó en un lugar que considera su familia, que se jugó una carta gigante este año con la fabricación de su propia unidad de potencia y que llevó un paquete de actualizaciones a Italia. Eso que vio Verstappen se convirtió en su primer triunfo del año logrado este domingo en el GP de Baréin, disputado en Malasia.
El destino a veces tiene guardado vericuetos que sorprenden. Verstappen logró su primera victoria en F1 en el GP de España de 2016 y desde ahí debió esperar 30 carreras para volver a triunfar, su racha negativa más larga. Este domingo se cortó su segunda sequía más extensa, tras el éxito de Abu Dhabi 2025, acumulaba 15 Grandes Premios sin subir al escalón más alto del podio. ¿Dónde se había cortado aquella treintena? En Malasia. ¿Dónde ganó por primera vez en el ejercicio 2026 y cerró la brecha de 15? En Malasia.
La victoria de Max en la 16ª fecha se empezó a cocinar desde aquel GP de Italia en el que el RB22 recibió las mejoras. Desde entonces, el neerlandés no se bajó del podio: tercero en Monza, segundo en el GP de España y en Azerbaiyán y saltó al primer peldaño en Sepang. Red Bull fue el equipo a batir en todo el fin de semana malasio. En la clasificación, Verstappen sacó una vuelta de ensueño, a puro talento, y venció por 298 milésimas a Lewis Hamilton. Su andar lo puso como el gran candidato al triunfo.
Sin embargo, todo se puso patas para arriba con el diluvio que cayó media hora antes del comienzo de la carrera. Fueron 40 minutos de espera hasta salir a pista detrás del auto de seguridad y el gran susto de Max y el papelón de la categoría: algunos autos se quedaron parados en la pista por un sensor que se mojó y disparó un error de software. El primero que lo sufrió fue Verstappen. Parecía que todo se terminaba antes de empezar, pero su unidad de potencia Red Bull Ford Powertrains recobró vida y pudo volver a boxes por la roja que sacó dirección de carrera por los errores que disparaban varios vehículos. La tensa y larga espera sumó otro interrogante: los neumáticos. La pista se había empezado a secar y algunos optaron por salir con cubiertas para pisto seco. Fueron ocho los arriesgados, entre ellos, Lewis Hamilton, quien aparecía como un rival de enorme peligro para Verstappen. Era volver a tener en la primera hilera a los dos campeones. Red Bull fue a lo seguro y mandó a Max con intermedias de lluvia.
En el pique, todo pareció derrumbarse para el tetracampeón. Hamilton directamente desapareció con sus gomas lisas y se fue directo al fondo del pelotón. Pero Max largó mal y fue superado por los dos Mercedes, con Kimi Antonelli en la punta, seguido por George Russell. Hasta Liam Lawson, desde el 11º lugar, saltó a luchar con Verstappen por el tercer puesto. Sin embargo, el ritmo del RB22 fue muy superior al de las Flechas de Plata, tal vez por primera vez en el año. En el sexto giro se sacó de encima a Russell y en el relanzamiento, tras el ingreso del auto de seguridad por el despiste de Valtteri Bottas, superó a Antonelli en una maniobra brillante de los dos, que se desarrolló en las cuatro primeras curvas de Sepang.
Desde ahí, Verstappen lideró toda la carrera con un ritmo inalcanzable para los Mercedes. Solo perdió la punta por un giro, cuando el auto de seguridad virtual que generó Alex Albon (finalmente fue safety car) lo llevó a Max a boxes y Kimi se detuvo un giro después. Por si quedaba alguna duda, marcó el récord de vuelta en el giro final.
“Es una victoria realmente bonita después del año que hemos tenido y del progreso que hemos logrado. Estoy increíblemente orgulloso de todos y es fantástico ganar aquí. Fue muy caótico, quiero decir, hubo muchas cosas diferentes al principio, sin potencia, así que tuvimos que esperar a que entrara en acción. Pero luego tomamos la decisión correcta, con los neumáticos intermedios y después de eso, paso a paso avanzamos y a partir de ahí pudimos hacer nuestra propia carrera hasta el final y luego con el coche de seguridad, pero lo mantuvimos todo bajo control. Es increíble ganar nuestra primera carrera, en nuestro primer año con nuestra unidad de potencia, es realmente impresionante», dijo Verstappen, quien llegó así a su 72ª victoria en la categoría e igualó el récord de Michael Schumacher de mayor cantidad de victorias con un mismo equipo (el Kaiser las había conseguido con Ferrari).
Este año no habrá lucha por el título para Verstappen como ocurrió en las últimas cinco temporadas (ganó cuatro y perdió el de 2025 por dos puntos). Pero el proyecto Red Bull empezó a rendir sus frutos con el éxito de Malasia, el primero para la marca austríaca sin la presencia de ninguno de los tres integrantes del triángulo de hierro que conformaron Christian Horner, Adrian Newey y Helmut Marko desde la fundación del equipo hasta diciembre de 2026, cuanto el veterano austríaco dejó el team. Una nueva era empezó en Milton Keynes y Verstappen algo vio, por eso juró fidelidad.

