PSG con el ecuatoriano Willian Pacho de titular, derrotó 2-0 a Liverpool en el Parque de los Príncipes por el partido de ida de los cuartos de final de la UEFA Champions League 2025-2026.
Después de monopolizar la tenencia de la pelota, PSG facturó en su primera acción de riesgo. Désiré Doué, que había empezado la jugada, se encontró con el balón en la puerta del área. Allí giró y le dio de derecha: un roce en un defensor generó una parábola extraña, por la cual bajó detrás de Giorgi Mamardashvili, para el 1-0 del equipo dirigido por Luis Enrique en apenas 11 minutos de juego.
Liverpool buscó lastimar con una de sus armas preferidas: la pelota parada. A los 20’, los ingleses generaron riesgo y los parisinos zafaron por el arrojo de Matvey Safonov. A la salida de un córner, Dominik Szoboszlai envió un centro al que cargaron Milos Kerkez, Virgil van Dijk y Alexis Mac Allister detrás de la defensa. Arriesgado, el arquero ruso se jugó entero y la sacó con un manotazo en el aire.
Después de un tiro libre que pintaba peligroso y se fue diluyendo, PSG se encontró con una ocasión casi de regalo. Los Reds quisieron salir jugando y, luego de una serie de rebotes, la pelota quedó delante de Khvicha Kvaratskhelia, quien le pegó de derecha y obligó a una gran respuesta de Mamardashvili. En el duelo de georgianos, el arquero se impuso, al sacar el balón con un salvador guantazo con su mano derecha.
A los 37, Doué estuvo cerca de anotar su segundo gol de la noche. João Neves metió una larga habilitación para la corrida de Nuno Mendes, quien tomó vuelo por derecha y, en el ingreso al área, tocó para Doué que llegaba por el medio. El autor del primer gol controló y tocó de zurda, pero Mamardashvili alcanzó a achicar con las piernas.
Dos minutos más tarde, Liverpool avisó con un derechazo Jeremie Frimpong. El equipo vestido de rojo avanzó en posición ofensiva y Florian Wirtz entregó un exquisito pase de cucharita para el neerlandés, que le dio un bombazo: desde un ángulo cerradísimo, la pelota cruzó todo el arco y se fue a centímetros del poste derecho.
Con Ousmane Dembélé hecho un demonio, PSG tuvo dos chances clarísimas sobre el cierre de la primera mitad. A los 42’, un ataque veloz y casi geométrico se encontró con un cierre de Ibrahima Konaté. No obstante, la pelota quedó en los pies de Dembélé: en zona de fuego, el número 10 buscó con un zurdazo bajo, aunque el remate fue muy centrado y permitió una buena resolución de Mamardashvili.
A los 45’, Dembélé llegó por derecha y tocó atrás a João Neves, que llegaba con la frente alta, sobre la línea del área grande. Desde allí, el portugués buscó sorprender con un disparo al primer palo, pero le pegó de manera imprecisa, perdonando una vez más a Liverpool.
La falta de precisión de Dembélé pasó a ser cosa seria en la segunda mitad. Un error de Alexis Mac Allister dejó la posesión en los pies de Kvaratskhelia, quien hizo la pausa y abrió por izquierda para buscar la remontada de Nuno Mendes. Oportunísimo, el portugués se la cedió a Dembélé, que estaba en una posición casi inmejorable: desde el punto del penal, el 10 le pegó sobre el travesaño y terminó tomándose el rostro por fallar una nueva oportunidad de ampliar la diferencia.
Khvicha Kvaratskhelia estiró la ventaja a los 65’ con un auténtico golazo. El georgiano comenzó la acción en mitad de cancha y remontó la cancha. João Neves, desde la izquierda, le puso un precioso pase filtrado que encontró nuevamente al número 7. Desde la oreja del área, Kvaratskhelia encaró hacia el centro, dejó atrás a Ryan Gravenberch, luego al arquero y, frente al arco, amagó para finalmente tocarla de derecha hacia la red. PSG estaba 2-0, con una exquisitez georgiana.
A los 70’, José María Sánchez Martínez cobró penal para PSG por una supuesta infracción de Ibrahima Konaté sobre Warren Zaïre-Emery dentro del área. Sin embargo, desde el VAR llamaron al árbitro: luego de ver la acción, el español determinó que no había existido falta.
Mamardashvili salvó a Liverpool de un 0-3 que hubiese sido un golpe difícil de digerir. A los 83’, Hakimi abrió para Dembélé y éste hizo una pared que dejó al marroquí en zona franca para meter un cañonazo. El zurdazo bajo, que llevaba destino de red, fue desviado con enorme esfuerzo por el arquero del equipo inglés, que evitó que la diferencia se transformara en goleada.
PSG volvió a coquetear con el tercero, pero falló una vez más. En un contraataque casi perfecto, Dembélé trepó la cancha desde la izquierda hacia el centro y estiró para Lee Kang-In. El coreano hizo la pausa y habilitó al 10, que le pegó fuerte de derecha. Estaba visto, no obstante, que no era su noche, porque la pelota reventó el poste izquierdo, negándole su gol.
Cuando ya no quedaba casi nada en el reloj, el equipo francés volvió a tener el tercero casi servido en bandeja. Hakimi fue un avión por derecha y decidió cederle la conversión a Nuno Mendes: en zona de fuego, casi en el punto del penal, el portugués atropelló la pelota y perdió una oportunidad de oro para quebrar a Liverpool.
Así, el campeón defensor de la Orejona cerró un partido casi inmejorable en su desarrollo, en el que logró una abrumadora diferencia en la posesión de la pelota y en las situaciones de riesgo que generó. Si su actuación no terminó siendo perfecta fue porque hizo méritos para que el resultado fuese lapidario y casi irremontable. Terminó 2-0, y tuvo sabor a poco.

