Oscar Piastri de McLaren ganó el sprint de Catar y no tuvo rivales en un trámite aburrido y descontó dos puntos con Lando Norris, tercero. Max Verstappen fue cuarto.
El australiano pasó de un manejo genial, una mentalidad granítica y un sólido camino hacia el título a sufrir un bajón difícil de comprender.
Desde McLaren se esforzaron por marcar que se trató la dificultad del australiano para manejar en pistas con poco grip, mientras en runrún apuntaba a una elección interna en favor de Lando Norris.
Así de repente como el de Melbourne desapareció, resurgió en Qatar. De golpe volvió a ser ese piloto arrollador desde la clasificación para el sprint de la penúltima cita. Y lo refrendó con un triunfo aplastante en la competencia corta para alimentar su sueño de poder pelear hasta el final por un título que parece teñido de Norris.
La carrera corta de Qatar tiene poco para destacar. Aburrida, casi cercana al sopor. El australiano picó muy bien en la largada con su MCL39 y se fue adelante. George Russell trató de seguirlo cuanto pudo, pero no tuvo ritmo y la pista qatarí no es de las mejores del calendario para tratar de atacar y superar autos. El inglés de Mercedes se quedó con el segundo lugar.
El resultado reavivó la ilusión de Piastri de pelear por la corona.
Pensar que después de la 14ª cita, llevaba 34 puntos de ventaja sobre Norris. Tras su triunfo en el sprint qatarí, quedó 22 por detrás. El inglés finalizó tercero y con eso tiene la tranquilidad de saber que si repite la posición en la carrera larga del domingo y en Abu Dhabi será campeón.
Es más, si el británico llegara a ganar este domingo conseguirá su primera corona en la máxima categoría.
¿Y Max Verstappen? El neerlandés vine en plena remontada después de haber quedado a 104 de Piastri tras la carrera de Zandvoort. Los 24 puntos de desventaja con Norris con los que llegó a Qatar (ayudado por la doble descalificación de McLaren en Las Vegas) lo obligaban a sumar todo, como a Piastri. Pero un error propio en la qualy del sprint (se despistó y rompió el piso) le pasó factura. Con su Red Bull dañado se clasificó sexto.
En la carrera avanzó hasta el cuarto, al superar a Fernando Alonso y recibir la ayuda de Yuki Tsunoda y atacó a Norris durante las primeras seis vueltas. De a poco, fue perdiendo rendimiento en su indócil RB21 (se quejó de saltos constantes) y firmó el cuarto puesto como algo bueno dadas las circunstancias. Para el tetracampeón solo queda que, con su auto reparado, ir por la pole y la victoria el domingo para estirar la definición hasta la última fecha.
Porque las carreras no se terminan hasta que la inspección técnica no firma la planilla y Las Vegas es el mejor botón de muestra.

