River Plate de Kendry Páez que ingresó en el segundo tiempo, venció por la mínima diferencia a Carabobo en el Estadio Monumental y, en la previa del Superclásico del fútbol argentino, sumó su primer triunfo en la Copa Sudamericana 2026.
El partido se mostró torcido desde el inicio para River, que a días del Superclásico rotó casi todo el XI y en ningún momento encontró la fluidez de juego que busca Coudet. Si la idea del DT era jugar de visitante como lo había hecho de local, particularmente en la goleada ante Belgrano, este miércoles no fue respaldado por el nivel del equipo.
Desde el primer minuto, el equipo venezolano, que venía de dar el batacazo ante Red Bull Bragantino y apostó por una línea defensiva de cinco futbolistas, propuso una presión alta y asfixiante.
La respuesta inicial del Millonario, que trató de juntar pases a partir de la posesión del balón, fue clara: imprecisión. En los primeros minutos del encuentro, sin la ayuda de un campo de juego que está en muy mal estado, lleno de arena, el local mostró muchas dificultades para encontrar a un compañero.
Así, River, que en su debut había empatado con Blooming en Bolivia, perdía la pelota en la salida y, aunque no sufría -Beltrán no tuvo tarea en todo el cotejo-, le permitía a Carabobo acercarse con tiros libres a metros del área.
Monopolizar la pelota no le permitía al equipo de Coudet acercarse a Bruera. Al contrario: esa tenencia estéril le permitía al elenco visitante jugar cómodo, lejos de su arco, y aguantar el empate sin sobresaltos.
La más clara de la etapa inicial la tuvo Juanfer Quintero, desconectado del circuito de juego, tras una sutileza de Freitas para llevarse la pelota y encontrar mal parado, por primera vez en la noche, a Carabobo.
Quintero, que antes había probado de lejos, no pudo con el arquero, que le adivinó su intención y respondió. Juan Cruz Meza, con un remate desviado, fue el otro que probó sin éxito.
En un primer tiempo para el olvido, River también perdió por lesión a Fausto Vera, uno de los pocos titulares que alineó el Chacho (Beltrán, el arquero, y Subiabre, que no es una fija, los otros), a días del partido con Boca. Aníbal Moreno, su compañero habitual en el mediocampo, lo reemplazó a los 18 minutos.
Al final de los 45 minutos, la respuesta del público presente, que desde la previa se había dedicado a pedir por el Superclásico, fue inédita en el corto ciclo de Coudet: silbidos al unísono, los mismos que habían parecido para el polémico cooling break de la CONMEBOL y ante los yerros de un Kevin Castaño que evidentemente juega con una presión extra.
Coudet cambió y River Plate también
De cara al complemento, el Chacho mandó a la cancha a dos habituales titulares, Driussi y Galván, y el equipo salió a jugar con otra actitud, renovando también las energías del Monumental.
Sin embargo, una nueva mala noticia siguió complicando una noche que venía muy compleja: Quintero salió con molestias y le dejó su lugar a Kendry Páez a los 50′.
Con el apremio que empezaba a marcar el reloj y jugadores con más dinámica, el Millonario empezó a jugar más cerca de Bruera y, pese a mantener las dificultades para romper el cerco defensivo rival, a los 66 minutos llegó el tan esperado y necesario 1 a 0, a partir de las modificaciones.
Carabobo no pudo terminar un ataque en campo rival y River aprovechó el campo abierto para correr: Páez condujo y, cuando estaba por llegar al área, Driussi se interpuso y sacó un gran remate que significó la apertura del marcador.
El ‘9’, así, volvió a mostrar su gran presente: marcó en cinco de los siete partidos de la era Coudet, que lo tiene como el máximo artillero.
Como es habitual en este tipo de partidos, el gol rompió la estrategia de la visita, que empezó a dejar más espacios y le permitió al local jugar más cómodo. Páez, muy activo por la derecha, definió al cuerpo de Bruera, mientras que Galván le pegó de lleno al travesaño.
Carabobo prácticamente no atacó en los minutos finales, así como en el resto del partido, y solo preocupó a River por una desconexión defensiva tras un centro, por lo que la victoria no corrió peligro.
En las tribunas, la consigna de la previa se replicó en el durante y en el post: el domingo, cueste lo que cueste…
A la espera del partido entre Red Bull Bragantino y Blooming, este jueves en Brasil, River lidera el Grupo H con 4 puntos, por encima de Carabobo (3).
En la próxima fecha, el equipo de Coudet viajará a Brasil, pero nada de eso importará esta semana, que se cerrará con el Superclásico en Núñez, a partir de las 17 horas del domingo.

