UEFA confirmó la mañana de este 15 de marzo, que el partido de la Finalissima entre España y Argentina fue oficialmente cancelado tras no poder llegar a un acuerdo para una nueva sede donde jugar este compromiso.
La problemática para poder llevar adelante el partido de campeones se vinculó directamente con el conflicto bélico en Medio Oriente, situación que descartó a Qatar como posible sede del partido.
La Asociación de Futbolistas Españoles, por ejemplo, argumentó en un comunicado que los jugadores no iban a presentarse si se decidía mantener al país organizador del Mundial 2022 como recinto oficial, algo que también acompañó su entrenador Luis de la Fuente.
Después de muchos idas y vueltas, y con un reloj que avanzaba poniendo cada vez más en duda la realización del partido, UEFA emitió un comunicado en el que puso punto final a la especulación y confirmó que el juego de campeones no tendrá lugar.
«Tras largas conversaciones entre la UEFA y las autoridades organizadoras en Catar, se ha anunciado hoy que, debido a la situación política actual en la región, la Finalissima entre España (campeona de la UEFA EURO 2024) y Argentina (campeona de la CONMEBOL Copa América 2024) no podrá disputarse como se esperaba en Catar el 27 de marzo», comenzó UEFA en su comunicado y dando la noticia que ya esperaba todo el mundo del fútbol.
El ente internacional entregó detalles de cómo fueron las negociaciones para encontrar un nuevo estadio, revelando las opciones que manejó con España y Argentina.
El comunicado del organismo rector del fútbol europeo dejó en evidencia una falta de entendimiento con AFA. Argentina propuso postergar el encuentro para después del Mundial (algo inviable para el calendario europeo) y la UEFA señaló que la selección campeona del mundo mostró disponibilidad para jugar «exclusivamente» el 31 de marzo.
Esta postura, calificada como «inviable», generó una disconformidad que quedó clara en el apartado de los agradecimientos, momento en el que UEFA agradeció a Real Madrid, Qatar y la Federación Española, apartando a AFA.
Tal como se informó, una variante era jugar en el Bernabéu, mientras que también exploraron la posibilidad de jugar partidos de ida y vuelta.
Además, jugar en otra sede neutral se barajó, pero no llegó a buen puerto. Por otro lado, Argentina propuso que este partido tenga lugar después del Mundial, un escenario que no prosperó ya que la Selección europea no cuenta con fechas disponibles en su calendario.
En última instancia, UEFA remarcó que Argentina declaró su disponibilidad para jugar «exclusivamente» el 31 de marzo, algo «contrario al plan original acordado» y que resultó «inviable».
En el cierre del comunicado, UEFA le agradeció directamente a Real Madrid, el comité organizador de Qatar y a la Federación Española por los «esfuerzos realizados» para poder realizar el partido, mientras que no hubo tal mensaje para la Federación Argentina de Fútbol.
«La UEFA desea expresar su más sincero agradecimiento al Real Madrid CF, así como al comité organizador y a las autoridades de Qatar, por su apoyo y colaboración en el intento de organizar este encuentro. En el caso del Real Madrid, sus esfuerzos se realizaron con un margen de tiempo sumamente escaso. Asimismo, se agradece a la Real Federación Española de Fútbol por su flexibilidad para adaptarse a todas las opciones propuestas a lo largo de este proceso», concluyeron.
La cronología del conflicto entre la RFEF y la AFA para jugar la Finalissima
Todo comenzó el jueves, cuando la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) propuso jugar el partido en el Santiago Bernabéu, donde la logística y la seguridad estaba asegurada. Sin embargo, la AFA, con Chiqui Tapia a la cabeza rechazó la propuesta.
Por la noche, el presidente de la CONMEBOL, Alejandro Domínguez, se reunió con Tapia para tratar de llegar a un acuerdo, pero no se informaron avances. El dirigente argentino contrapropuso el estadio Monumental como respuesta a la elección europea.
El viernes, Diego Monroig informó que si UEFA y España se mantienen firmes en la decisión de jugar en Madrid y no hay otras opciones, el partido iba a cancelarse o suspenderse.
El propio presidente de la RFEF, Rafael Louzán, pidió públicamente el martes pasado que el partido se jugara en el Viejo Continente: «La mayoría de los jugadores están en Europa, tanto de España como Argentina. Por lo tanto yo creo que parece lógico que eso sea lo que finalmente pueda suceder».
No obstante, fuentes de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) informaron a Diego Monroig en SportsCenter que el organismo «nunca dio el OK para que se juegue en España» y que les «sorprenden» las versiones que comenzaron a tomar fuerza. Por este motivo, las fuentes aseguraron que se estudiaba acudir a la CONMEBOL para presentar la oposición de manera formal.
La fuente de la RFEF, por su parte, ofreció otra perspectiva, y entendió que Madrid iba a ser una buena solución tanto para los jugadores de España como para los argentinos porque la mayoría de los futbolistas de ambas plantillas juegan en Europa y, por tanto, tendrían un viaje más corto.
Además, la fuente de la Federación Española aseguró que se tomarían medidas para mitigar la «localía» española en el encuentro y se repartirían las entradas del Bernabéu de manera equitativa para contentar a los inmigrantes rioplatenses que viven en España.
El cambio de sede de la Finalissima había estado en boca de varios protagonistas, en particular a partir de la escalada del conflicto en Medio Oriente. Además de Louzán, también se habían expresado el seleccionador español Luis de la Fuente, el primero en pedir la mudanza desde Qatar, así como también la Asociación del Futbolistas Españoles (AFE), el principal sindicato del país en esa materia.
Al final, UEFA tomó la decisión de cancelar el partido y el trofeo de la Finalissima quedará vacante este año.

