El piloto británico Lando Norris (McLaren) ganó el Gran Premio de Brasil de Fórmula 1, disputado en el circuito de Interlagos de São Paulo, donde la escudería Mercedes se adjudicó el título de constructores de 2026.
El reinado de Lando Norris en la Fórmula 1 se terminó rápidamente, con Kimi Antonelli ganando la corona de 2026 con cinco fechas de anticipación. El piloto de McLaren poco y nada pudo hacer para defender su cetro en una temporada en el que el cambio de normativa técnica modificó el tablero de juego de la categoría y a los de Woking les costó mucho ser competitivos y, cuando lo lograron, el problema pasó a ser la consistencia. Porque los MCL40 tuvieron un pico con el doblete de triunfos del inglés en Hungría y Países Bajos. La chance de defender su corona ya no era posible, pero al menos sí el despegue de un equipo que, en China (segunda fecha) no largó la competencia principal con ninguno de sus autos.
Sin embargo, fue en espejismo. La realidad volvió rápidamente a las filas de McLaren, que tuvo este año en Oscar Piastri a la sombra de aquel piloto que se mostró candidato a la corona de 2025 y que la luchó hasta la última fecha. Casi como una cuestión del destino, Norris logró su tercer triunfo del año una semana después de que su reinado cayera ante el impetuoso Antonelli.
Norris había sacado credenciales de candidato el viernes, al dominar el primer entrenamiento. El inglés tiene una relación de amor-odio con Interlagos. Fue aquí donde el error que cometió en la carrera en mojado de 2024 fulminó sus chances de campeonar. Y fue aquí donde en 2025 logró un éxito clave para llevarse el título. Eso sí, siempre anda adelante en la tierra de Ayrton Senna. El sábado acrecentó sus posibilidades con una pole sensacional, en condiciones de pista casi imposibles por el diluvio.
Todo lo bueno que había construido Norris en dos días, lo dilapidó en la partida. Su mala largada permitió que Kimi Antonelli saltara a la punta casi sin despeinarse y hasta Liam Lawson lo superó para dejarlo tercero. Pero Lando está más maduro. Ya es campeón, un linaje que da otro estatus. No se desesperó ni se equivocó. De hecho, esos recurrentes errores que Lando tenía, inclusive el año pasado cuando se coronó, aparecieron mucho menos este año. Se tomó su tiempo en la mojada pista de Interlagos para recuperar el segundo puesto que tenía Lawson.
La carrera comenzó sin lluvia (paró media hora antes de la largada), pero sí con la pista muy húmeda. Tanto, que todos salieron con intermedios. Antonelli parecía dominar con tranquilidad, con ocho segundos de ventaja después en la 13ª vuelta. Sin embargo, el nuevo campeón empezó a quejarse por radio del andar de su auto. En la vuelta 14, Lando fue 1s4 más rápido que Kimi. La pista se secaba, las intermedias ya no rendían y había que parar. Primero fue Antonelli en el 15º giro, dos después lo hizo Norris. El inglés se acercó muchísimo al Mercedes.
Hasta que llegó el click que cambió la carrera. En la vuelta 20, Antonelli cierra con récord el giro anterior, llega al momento de frenar en la primera curva, su W17 entró en trompo. Solito, su Flecha de Plata terminó en la vía de escape. Por supuesto, Norris lo superó y le hizo 3s3 en ese giro solo. Carrera terminada.
Desde ahí, Norris controló la competencia sin problemas, mientras Kimi seguía sufriendo y se pasaba de largo otra vez en la S de Senna en la vuelta 24 y perdió con Max Verstappen. El de McLaren ya estaba en otra cosa. Ni siquiera lo incomodó la lluvia que apareció a 11 giros del final y que obligó a todos a volver a boxes a calzar intermedias. El británico firmó su triunfo 13 en Fórmula 1.
«En un día como hoy, simplemente tienes que intentar mantenerte en la carrera el mayor tiempo posible. En cuanto a velocidad pura, no esperaba mucho. Sabía que teníamos un buen coche hoy, pero estaba claro que, sobre todo con los neumáticos intermedios, los Mercedes eran muy rápidos, incluso demasiado rápidos para mí. No todo se reduce a eso, especialmente en un día como hoy. Hay que ser constante, no cometer errores y poner el neumático adecuado en el momento justo, algo que creo que hicimos muy bien hoy. Fue muy duro, no fue la mejor primera vuelta, pero cuando tuve la oportunidad de presionar a Kimi con los neumáticos lisos, lo saqué a boxes una vuelta antes y me di la oportunidad de atacarlo. En parte, él tenía que apretar y, obviamente, cometió un error que pude aprovechar», analizó Norris.
Detrás quedó la dupla de Red Bull, con Max Verstappen en el segundo lugar después de haber partido 19º. Isack Hadjar completó el podio, el primero del año sin un representante de Mercedes.
El campeón saliente se pudo dar el gusto de ganar una carrera más justo una semana después de perder su reinado. Tampoco se trata de un consuelo, vencer en una cita de F1 tiene un valor importante y más si se hace en una condición tan cambiante como la que se vivió en San Pablo. Ahora llegará lo que el mismo Lando dijo, la consistencia.


